lundi, juillet 17, 2006

Ser un ser sufriente

Conté antes que una vez, un hombre que quise mucho más de lo conveniente, me dijo que yo era un ser sufriente. Cuando él dijo eso, me dolió hasta el alma del alma... fue heavy, porque lo consideré, lamentablemente, cierto y porque él dijo que por eso me dejaba...
Eso, que para mí era hasta hace poco sólo un enorme peso y un karma, supe, recientemete, que es también un bien en otro contexto, como me dijo una buena amiga nueva y otro hombre, a quien quiero muchísimo. Este último querido hombre me lo explicó así:

"Anastassia querida, nosotros -tú y yo- por diversas y distintas causas, somos seres sufrientes. Es decir, seres que hemos sufrido mucho. Seres que tenemos esa impronta. Que, tal como dices, es un peso que hubierámos querido evitarnos pero que no se pudo. Y que otros se alejan de nosotros pues no quieren o no pueden aceptar o lidiar con él, pero que nosotros no podemos evitar ni ocultar, porque la historia es, al margen de lo que uno quiere que sea.

Pero esa impronta, nos hace ser sensibles al dolor ajeno. Empatizar con los otros seres sufrientes, o seres que sufren algo en un momento dado. Y esa empatía te permite ponerte en los zapatos del otro, y considerar lo complejo de los afectos, y evidenciar que no es obvio el cómo comportarse".

Mi amigo querido y yo llegamos a eso pues ambos consideramos que, evidentemente, uno podría llegar y estar no más -en distintos casos, por ejemplo en un funeral-, diciendo explícita o tácitamente, "quería decirte que estoy contigo en este momento", pero eso, para nosotros, es soberbia pura o estupidez al cubo.

Porque muchas veces el silencio o no aparecer para no perturbar zonas de paz o de dolor, es mucho más considerado o más bien, ES LO considerado y ergo lo pertinente... pero eso sólo lo entiende un ser sufriente... no aquél que no ha estado en ese pellejo... seriamente (igual es bien raro esto, porque TODOS creen haber sufrido TANTO como para erguirse en la categoría de "ser sufriente", como si fuera algo tan rico, eso, otra vez, es no cachar nada, y otra vez soberbia al cubo).

E incluso, yo no sabía, pero mi amigo querido me dijo que esta situación podría beneficiarme o servirme en términos laborales (y mi amiga nueva y periodista UC y estética como yo y bailarina, adhirió). Mi amigo me citó algunos ejemplos -de mi vida- que me dejaron pensando... pero lo confirmé recientemente: fui a una entrevista con un editor peso pesado de TVN...
Eso, igual hace poco mailé con el él revelador... y no se acordaba que me dijo eso... a mí que me quedó grabado con fuego, como una marca de esclava... y a él que se le olvida... Curioso como la memoria es tan distinta para cada quien...

2 Comments:

Blogger Samanta said...

Qué heavy es cuando alguien te dice algo que te marca profundamente y después ni se acuerda. Qué heavy es que nadie se haga cargo de las palabras, ni de los silencios, no sopesar su poder.

(Me embalé comentándote hoy)

9:48 AM  
Blogger Samanta said...

Ce commentaire a été supprimé par un administrateur du blog.

9:49 AM  

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